El arte del cuento en Puerto Rico
Categories: Literary Criticism
PREFACIO: Al pensar en los materiales y el orden en que debían presentarse en este estudio de El arte del cuento en Puerto Rico, surgió inmediatamente una pregunta que siempre es de primera consideración cuando se interpreta un aspecto de la literatura: ¿Donde, comenzar? Las dificultades en mi caso se atenuaron porque ya preparé, para una serie de antologías de autores puertorriqueños que ha comenzado a publicar el gobierno de Puerto Rico, una sobre el cuento. El criterio para aquel libro fue incluir lo mejor de cada momento en la expresión cuentística en la Isla, desde los primeros autores hasta hoy. Se resumió el desenvolvimiento histórico del género desde su nacimiento y la colección está precedida por un ensayo crítico bastante extenso sobre el contenido. Decidí incluir en El arte del cuento en Puerto Rico sólo dos generaciones, la del treinta y la que sigue, haciendo un estudio de ese importante aspecto de la literatura de ficción, cuando ya ha adquirido en la conciencia de los creadores de mi país, el lugar independiente y definido que hoy ocupa en la literatura de todos los países. El tránsito al cuento así concebido lo realiza Miguel Meléndez Muñoz (1884) quien ocupa para la generación del treinta la misma posición de Luis Felipe Rodríguez para los cuentistas cubanos de ese mismo tiempo. Más que el cuentista ha influido el ensayista, presentando la vida de nuestros campesinos, sus miserias e ignorancia en los primeros años de la dominación de los Estados Unidos en la Isla. La dedicatoria Al Jíbaro en Cuento del cedro, precisó el tema para los cuentistas posteriores que habrían de escribir cuentos sobre asuntos jíbaros: la tragedia del campesino en tiempos en que nada o muy poco se había hecho por su bienestar; cuando no existían leyes que le protegieran de los molinos de acero del trabajo” o de “los lobos voraces de la explotación”. Metáforas de Meléndez Muñoz para acentuar la conclusión sintetizadora del estado social del personaje que estudia: “Vives de milagro y mueres de limosna”. [Concha Meléndez, Las Américas Publishing Co., 1959, p. 7].
